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Historia del Teatro en Patagonia

Tanto el Teatro como la Performance se caracterizan por ser hechos únicos e irrepetibles, prácticas artísticas efímeras que se disuelven luego de cada representación. Historizar dichas prácticas significa reconstruir cada acción a partir de documentos indirectos vinculados con la puesta en escena.

Historia del Teatro en Trelew (2): El Grillo, primer grupo independiente

El Grillo, Trelew

El Grillo, Trelew

Habría, al menos, dos relatos fundacionales de El Grillo. Uno en el que se confunde el origen con el grupo Terke[1]: “Cuatro años de labor de El Grillo –alguna vez compartida con Terke- desembocaron en la obra de los autores argentinos…” (Jornada 5/10/64)  Desde esta mirada se insiste en que Miele habría participado en 1961 en la puesta en escena de La ratonera de Ágata Christie  y que, sobre finales de ese año, o principios del año siguiente, habría ‘traspasado’ el grupo a García Moreno. Este dato es sumamente interesante dado que en 1968, cuando se produjo la división al interior de El Grillo, una parte  de sus integrantes  pasó a formar parte del  TET, dirigido por Miele.

El otro relato es el que coloca a El Grillo en una línea de continuidad con respecto a las experiencias de los grupos vocacionales y de aficionados. Así, Beltrán Mulhall,  César Rago y Daniel Bezunartea -quienes participaban en conjuntos vocacionales- decidieron formar un nuevo grupo y convocar a Myrtha García Moreno para que se hiciera cargo de la dirección del mismo.

  1. Periodización

El criterio que se siguió para establecer el siguiente esquema fue el de deslindar los trabajos dirigidos por García Moreno de aquellos otros surgidos de asistencias técnicas o realizados bajo la dirección de  puestistas  invitados. Es preciso aclarar que en 1966, García Moreno obtuvo una beca del Fondo Nacional de las Artes, que le permitió profundizar su formación en Buenos aires con directores como Oscar Fessler y Juan Carlos Gené. A partir de  ese momento, realizó una serie de cursos de perfeccionamientos que la obligarán a residir la mayor parte del tiempo en Buenos Aires. En 1973 se radicó en Paris, en donde vive actualmente y donde continúa una importante tarea como directora, docente y formadora. (ya como Myrtha Liberman)

Para El Grillo, no fue fácil sostener la continuidad en las producciones en los períodos en que se ausentó su directora. Según Héctor Gutiérrez: “…los bajones que se producían eran porque los directores no estaban a la altura de lo que se había hecho con Myrtha… Myrtha era extraordinaria. No tuvimos en El Grillo –o fuera de El Grillo- otra persona con la capacidad, con el conocimiento (de ella). Era realmente placentero, era como un parto: dolor placentero.” (Perea, 2005b)

Al respecto aclara García Moreno:

Creo que yo ocupé un espacio muy grande a nivel de dirección y que fue difícil reemplazarme. No hablo de talento sino de implicación personal, de obstinación y de capacidad de agrupar gente alrededor de un proyecto, condiciones que por suerte guardo hasta hoy (Perea, 2005a).

Para profundizar en el análisis de la propuesta teatral del grupo, se han establecido los siguientes cortes:

  1. Apropiación. Primeras obras (1961/63):

Esta primera etapa comprende las siguientes obras: La cocina de los ángeles de Albert Housson (1961); La ratonera de Agatha Christie (1961) y La zorra y las uvas de Guillermo de Figueiredo (1963), todas con dirección de García Moreno. Como se señalara con anterioridad, a comienzos de los 60 comenzó a desarrollarse en Trelew un nuevo tipo de teatro que tenía su base en el modelo de los grupos independientes. Esta clasificación de independiente tenía por objeto diferenciar las nuevas propuestas de las que desarrollaron, en décadas anteriores, los elencos vocacionales. Pero esta necesidad de diferenciación no implicó el abandono total de las formas anteriores, fue más bien, el resultado de una continuidad. Dice García Moreno:

En el primer momento las motivaciones que nos impulsaron a crear un grupo de teatro fueron múltiples. Y reflejaron experiencias previas y deseos confusos de cada uno de nosotros. Mi relación con el teatro, creo descubrirla en mi infancia, con una buena parte de mi familia que había formado parte de compañías teatrales desde los años 20 en Trelew. Esa música de palabras, de anécdotas, de recuerdos de familia, ahora que lo pienso, fueron el terreno propicio que modelo mi vocación. Ya antes de la creación de El Grillo yo dirigía un teatro de adolescentes. (Perea, 2005a)

A la experiencia previa de García Moreno se suma la de Beltrán Mulhall, ya que éste había formado parte, entre 1956 y 1958, del Centro Dramático del Litoral (Rosario)[2], de esta manera empiezan a circular algunos de los principios del teatro independiente entre los actores locales. Con respecto a las obras, se podría decir que la más representativa del período fue La zorra y las uvas de Guillermo de Figueiredo (autor sobre el que volverán en 1968 con Don Juan). Se vislumbra ya un marcado interés de El Grillo por obras en las que se refleje el tema de la libertad y la integridad del ser humano. El programa de mano de la obra señala: “Todo hombre está maduro para la libertad… para morir por ella…”[3] “La zorra y las uvas era una comedia dramática, elaborada alrededor de un tema universal –la libertad- donde si bien se llegaba directamente al espectador, también se utilizaban recursos simbólicos.” (Jornada, 3/10/61)

           2. Formación profesional (1964/ 66):

Comprende las siguientes obras: Cuatro paredes y un techo de Renée Lew y  Carlos De Marzi (1964); El viajero en mitad de la noche de David Cureses (1965) y La zapatera prodigiosa de Federico García Lorca (1966). La primera obra fue  producto del seminario de teatro que dictó en  1964,  Camilo Da Passano. Esta habría sido la primera incursión de los actores locales en algunos principios del método de Stanislavski. Sería conveniente aclarar sobre este punto que cada uno de los miembros del grupo tenía libertad para profundizar o no en su formación actoral.  Si bien la idea de perfeccionamiento continuo estaba presente en varios de sus integrantes –principalmente en Myrtha García Moreno- cada cual seguía el ritmo de sus propias búsquedas, y era el director quien debía armonizar las distintas interpretaciones. Tanto Encarnación Mulhall como Héctor Gutiérrez coinciden en afirmar que no en el grupo no se discutía sobre teorías teatrales o métodos de actuación, sin embargo. Había quienes investigaban y debatían sobre estos temas en forma paralela al grupo. No tenemos elementos para poder medir el impacto que tuvo sobre los actores trelewense estas clases de Da Passano, salvo el hecho de que se imprimiera y circulara un cuadernillo referido a conceptos básicos de actuación. (Da Passano, 1964) El material comienza con un breve desarrollo de los elementos indispensables necesarios para que se produzca el hecho teatral (autor, actor y público), se detallan las condiciones fundamentales del actor en cuanto a sus aspectos internos o psicológicos y externos o físicos; luego se explicitan nociones tales como ‘subtexto’ prehistoria del personaje’ diálogo teatral’ y se proponen una serie de ejercicios.

Cuando el actor ha ubicado al personaje en sus características físicas, psíquicas, sociales, en su ritmo, en su prehistoria, en  subtexto de cada una de las palabras que le toque decir, deberá hacer todo esto materia viva, es decir, sentir lo que el personaje (con todas sus características) en cada una de las circunstancias que al mismo le toque vivir. Los personajes viven de su mundo interior y de las reacciones que dentro de él producen, el contacto de lo interno con lo externo nace la vida y la evolución del personaje. (Da Passano, 1964)

Con respecto a la puesta, cabe mencionar las ‘postales’  de inicio propuestas por Da Passano. Este  “original procedimiento permitió ambientar al público en una pieza cuyo primer acto era precisamente, el más pobre en alternativas de interés” (Jornada, 14/10/64)

Al año siguiente, fue David Cureses el director propuesto por la Subsecretaría de Cultura de la Nación para brindar una asistencia técnica a los grupos locales. Cureses[4] permaneció unos tres meses en Trelew, en los que dictó una serie de seminarios de actuación y asesoró y dirigió a El Grillo y La Rayuela. Cureses propuso a El Grillo El viajero en mitad de la noche, obra que le pertenece y que había estrenado en Buenos Aires en 1962 (Jornada, 10/7/65)  con  el teatro independiente El gorro escarlata.  Respondiendo a una invitación de este grupo, y del propio Cureses, El Grillo se presentó en Buenos Aires en noviembre de 1965. A la función asistieron miembros de Nuevo Teatro, El Tiempo y Los Independientes. Pedro Asquini –que había dirigido a Mulhall en Rosario- “… elogió sin cortapisas al elenco local luego de asistir a una de las funciones. Expresó Asquini que no le interesaba e incluso no le gustaba la obra El viajero… de Cureses, pero que al margen de ello había podido aquilatar los valores interpretativos de los grillos, a quienes alentó a proseguir en la lucha.” Por su parte Luis Ordaz entrevistó al grupo, ese mismo mes de noviembre,  en Radio Municipal y se realizaron durante la emisión del programa conducido por Ordaz  varias escenas de la obra. Incluso la crítica local señala que “para una prestigiosa figura autoral” la puesta de ‘los grillos’ fue superior a la del estreno de la obra. (Jornada,  12/11/65)  La llegada de El Grillo a Buenos Aires fue precedida por muy buenas críticas realizadas por Fausto Tezanos Pinto para La Prensa. El crítico, había sido enviado por la Subsecretaría de Cultura de la Nación  especialmente a Trelew, en ocasión del estreno de la obra. Según el crítico: “A pesar de la escasa experiencia de los jóvenes elementos de El Grillo la diestra labor del señor David Cureses, como director logró una puesta en escena de espléndidos efectos vocales, plásticos y dinámicos” (Jornada,  10/8/65) La Prensa publicó en la sección ‘Paralelo 42’: “Constancia y entusiasmo son las características sobresalientes de los elencos teatrales que amenizan la vida en la lejana provincia sureña del Chubut… se trata de un grupo de intérpretes que suplen su escasa experiencia con un gran sentido natural del espectáculo, una gran disciplina y una labor paciente y permanente. (La Prensa  19/7/65). El viajero… se presentó nuevamente en Buenos Aires el 23 y 24 de noviembre de 1967, en el Teatro Blanca Podestá, en el marco de la Muestra Nacional de Teatros del Interior.  La calificación de los grupos que representaron a Chubut fue realizada por Rómulo Berruti[5] para quien: “ (El Grillo) se trata de un conjunto bueno. Sus elementos son bastante experimentados y componen un grupo homogéneo… Lástima que la obra sea mala… se agrava esta circunstancia por la tarea de dirección… que no le ha dado movilidad”  (Jornada, 27/10/67). Las críticas de los medios porteños[6] fueron las siguientes:

Los protagonistas de esta obra están bien logrados, en virtud de las firmes líneas del dibujo psicológico que los personaliza y los diferencia, y verdad es que esas distintas individualidades se han visto adecuadamente destacadas por sus respectivos intérpretes de Trelew. (La Prensa)

Estimables aptitudes para encarar el género dramático (La Razón)

Destaca el elenco la capacidad para componer tipos, y  la calidad de sus voces, algunas excepcionales (La Nueva Provincia)

En 1966 García Moreno dirigió La zapatera prodigiosa de Federico García Lorca. Obra que contó con la colaboración de Roberto Espina. El retorno de García Moreno tuvo como objetivo: “…procurar realizar una labor sin interrupciones, pues entiendo que sólo así se consigue capacitar a un elenco para afrontar la responsabilidad de montar piezas de teatro de real jerarquía, como única manera de conquistar la adhesión del público para una labor que no puede encararse si no se encuentra una franca comunicación con los auditorios” (Jornada, 21/4/66)  Con el objetivo de reforzar esta relación con el público es que se organizaron los ciclos de teatro leído. Lo más importante de esta etapa es que el grupo puso en funcionamiento un sistema de producción que lo caracterizó hasta su involuntaria disolución en 1972. Este modo de producción, consistió en invitar directamente a la comunidad a participar y colaborar en las producciones del grupo. A cambio de ayuda económica –y de todo tipo- que le permitiera montar las obras seleccionadas, el grupo se comprometió públicamente a lograr la mayor calidad posible en sus espectáculos: “El Grillo pide colaboración: …se trata de un ambiciosos proyecto que estamos empeñados en llevar adelante. La puesta en escena nos demandará un costo que escapa a nuestras posibilidades… se ha lanzado una serie de 100 bonos cooperación… Creemos firmemente que Trelew necesita de un teatro vigoroso, que responda a las necesidades de todo su pueblo. En esta tarea estamos empeñados…” (Jornada, 28/2/66)

  3. Consolidación de una identidad comunitaria (1967):

Comprende los ciclos de teatro leído y Nuestro Pueblo de Thorton Wilder (1967).

Precisa García Moreno:

Nuestro Pueblo fue el encuentro privilegiado de una obra, un director, actores y un público, en un momento preciso. Fue la expresión acabada de una ‘acción comunitaria’: diecinueve actores, siete técnicos y una muy grande cantidad de personas y de instituciones que se implicaron en ese proyecto. El espectáculo funcionó mejor que todos, creo porque la temática (una reflexión sobre lo efímero de la existencia) la forma (escenografía y vestuario no realista apoyados en una concepción casi abstracta del espacio) y el sentido trasmitido por un juego particular de los actores, adquirieron una casi perfecta armonía. (Perea, 2005a)

Nuestro Pueblo fue todo eso y mucho más. Es la obra que perdura en la memoria de los trelewenses,  el símbolo de una época, la obra de la que todos formaron parte. Los vecinos de Trelew, Gaiman y Rawson  colaboraron para que tan ambicioso proyecto pudiera concretarse.  Los galeses abrieron viejos arcones para facilitar parte del vestuario de época requerido para la obra, la otra parte fue realizado por la sastrería de la Policía de la Provincia. Una casa de modas confeccionó la totalidad de los sombreros.            La iglesia Tabernacl de Trelew prestó sus bancos, y el Pastor Perrin con un grupo de jóvenes grabaron los coros. La Profesora Polanco ejecutó el órgano…  Y la lista de colaboradores continúa[7]. Esta ‘Acción Comunitaria’ demostró que el teatro es un motor que impulsa el sentido de comunidad y de colaboración entre quienes constituyen la comunidad. Nuestro Pueblo superó ampliamente las expectativas que Trelew había proyectado sobre la obra, consagrando definitivamente al grupo y a García Moreno.  El Grillo realizó una gira provincial con la que concluyó la serie de representaciones de la obra.

    4. Actores en busca de un director (1968/70):

Luego del éxito de Nuestro Pueblo García Moreno retomó sus trabajos en Buenos Aires. Poco después de las presentaciones realizadas en el marco de la Muestra Nacional de Teatros del Interior (a la que hicimos referencia anteriormente) se produjo la división del grupo. Quienes permanecieron en El Grillo comenzaron la búsqueda de un nuevo director. Así surgieron los trabajos realizados con  Raúl A. Calza (Don Juan de Guillermo de Figueiredo, en 1968), Jesús Panero de Miguel (Yerma, de Federico García Lorca, en 1969), Héctor Tealdi (Una ardiente noche de verano de Ted Willis, 1970), Eugenio Filipelli (Los expedientes de Marco Denevi, en 1970), y  David Cureses (Israel, Israel de David Cureses en 1970)

En general, el grupo se adaptaba rápidamente a las propuestas de los diferentes directores. La mayoría llegaba a Trelew con una idea de puesta ya definida de antemano, principalmente porque habían realizado la misma obra en otras oportunidades. A esta altura, los actores de El Grillo habían incorporado una experiencia más que interesante, que les permitía responder sin mayores problemas a las exigencias de los diversos directores. A pesar de esto, el trabajo con Raúl A. Calza fue  problemático.  Este director no despertó en el grupo la confianza necesaria para poder llevar a cabo la obra.  Mulhall y Gutiérrez debieron hacerse cargo de la resolución final de la puesta (Perea, 2005b). A los actores les costaba sostener un trabajo en el que no veían proceso, sentían que el director no estaba a la altura del grupo, de la experiencia que habían acumulado en tantos años de trabajo continuo.  La búsqueda –y aceptación- de un nuevo director no era tarea fácil para grupo que se había formado y consolidado en torno a la figura de Myrtha García Moreno. Como aclaró uno de los entrevistados: decir que no estaban a la altura de El Grillo es decir que no estaban a la altura de lo que habían hecho con Myrtha. (Perea, 2005b)

Nuevamente el desafío para el grupo llegó de la mano de García Moreno. La obra seleccionada por la directora fue Los gemelos  de José María Paolantonio, basada en un texto  de Plauto, estrenada en 1970. La propuesta obligó a los actores a incursionar en otro tipo de personajes muy distantes de lo que venían haciendo hasta el momento. García Moreno les impuso una nueva forma de trabajo,  debieron asistir a cursos de expresión corporal y técnica vocal para poder responder a las exigencias planteadas por la obra. García Moreno creó una partitura de acciones físicas y vocales precisas para cada uno de los personajes.

  5. Desarrollo de una mirada (1971/72)

En esta etapa García Moreno no sólo retoma su trabajo con  El Grillo de manera continua, sino que suma a su tarea la dirección de Ngempin (vení que hay amor y bronca de Alberto Adellach, 1972) y  Nuevo grupo (Aire libre, de José Paolantonio, 1972), a la vez que  reúne al elenco del café concert La palangana de Poncio (1972). Con respecto a los trabajos con El Grillo realiza, en 1971, ¿Primero qué? de Alberto Adellach y La depresión de Julio Mauricio; y en 1972, Topografía de un desnudo de Jorge Díaz (a esta última haremos referencia en el capítulo siguiente)

Indudablemente que García Moreno se había transformado en una directora extraordinaria. Había logrado profundizar su formación “al comienzo totalmente empírica e intuitiva… con cursillos y prácticas teatrales” A maestros como Oscar  Fessler y Juan Carlos Gené, se sumaron los escritos de Bertold Brecht, la escuela de Lee Strasberg, las posiciones teóricas de Jean Vilar, Eugene Ionesco, Eugenio Barba, Giorgio Steiner, entre otros. (Perea, 2005a)

Si se retoman las tres etapas marcadas por la presencia de García Moreno (momentos a-c-e) se puede observar cómo paulatinamente se fue modificando el tipo de obras seleccionadas. Consultada sobre el tema,  precisa: “La elección del repertorio marca también una diferencia en los tres momentos evocados. Al principio las obras venían a nosotros un poco como por azar, mas tarde la elección se hizo mas precisa”

Con respecto al período 71/72 señala:  “fue ya más profesional,  con búsquedas de repertorio que se acordaran más con nuestras opciones estéticas y de contenidos. También hubo una opción de volcarnos a autores argentinos contemporáneos, con los que nos sentíamos en ese momento mejor identificados” (Perea, 2005a)

En ocasión del estreno de ¿Primero qué? de Alberto Adellach, el grupo expuso en los medios locales su necesidad de acercarse a textos que los identificaran como ‘un grupo que trabaja en Trelew’:

La búsqueda de dar algo que nos refleje como argentinos (señaló García Moreno), como provincia, y a nosotros como habitantes de Trelew, dio por resultado la elección de este trabajo de Alberto Adellach. No es en sí, una obra tradicional sino un espectáculo teatral en dos partes: en la primera se enfoca una visión de nuestro país desde fines del siglo pasado hasta nuestros días y en la segunda se sintetiza un enfoque del mundo de hoy. (Jornada, 27/2/71)

García Moreno se entrevistó en Buenos Aires con el autor de la obra. En dicha reunión se proyectó la posibilidad de realizar una experiencia directa con El Grillo en Trelew. El Objetivo “llegar a obtener un teatro que nos identifique como grupo que trabaja en Trelew, en Patagonia, en Chubut. Para afirmar la veracidad de esta premisa, rememoraron su experiencia con Nuestro fin de semana, donde la temática era tan porteña que aquí realmente no fue captada ni vivida por el público” (Jornada,  27/2/71)

Al interés por la temática de las obras, se sumó la necesidad de profundizar la formación actoral, para ello se planificó la creación de la escuela paralela de formación actoral[8]. También se proyectó la realización de diversos  trabajos de laboratorio, los cuales tenían por objetivo  afianzar el camino recorrido.

Todos estos proyectos quedaron truncos, al igual que la puesta de Los fusiles de la madre Carrar y Madre Coraje de Bertold Brecht, ambas obras concebidas bajo la  dirección de Huber Copello.

Pero a pesar de todo, es indudable que El Grillo era un grupo destinado a perdurar por mucho mas tiempo. Se había sostenido en un doble anclaje: la comunidad y la producción continua, y había hecho de la conjunción de ambos un modelo de teatro.

Un nuevo ciclo se iniciará a partir de 1983, esta vez bajo la dirección de Héctor Gutiérrez. El teatro independiente de los 80 tendrá su gesto simbólico de reconocimiento al grupo con la creación de La Luciérnaga. Pero Trelew ya no es el mismo, y la fuerza con que se celebró el retorno a la democracia poco a poco se fue diluyendo hacia otras modalidades de trabajo. Pero estos ya son temas de una próxima investigación.

Cronología de estrenos:

1961

La cocina de los ángeles de Albert Housson. Dirección: Myrtha García Moreno.

La ratonera de Ágata Christie. Dirección: Myrtha García Moreno.

1963

La zorra y las uvas de Guillermo de Figueiredo. Dirección: Myrtha García Moreno. E

1964

Cuatro paredes y un techo de Renée Lew y Carlos De Marzi.. Dirección: Myrtha García Moreno. Asistencia técnica:  Camilo Da Passano.

Ciclo radial: La morsa de Luigi Pirandello. Casa de muñecas de Henrik Ibsen. Un guapo del 900 de Samuel Eichelbaum. En familia de Florencio Sánchez. Homenaje a García Lorca. Sobre poemas de García Lorca. Madrugada  de Antonio Buero Vallejo.

1965

El viajero en mitad de la noche de David Cureses.. Dirección: David Cureses.

1966

Fidela de Eduardo Ferretti, Teatro leído. Dirección Myrtha García Moreno.

Historias para ser contadas de Osvaldo Dragún, Teatro leido. Dirección Myrtha García Moreno.

El   puente de Carlos Gorostiza, Teatro leído. Dirección Myrtha García Moreno.

El reñidero de Sergio De Cecco. Teatro leído. Dirección: Myrtha García Moreno.

La zapatera prodigiosa de Federico García Lorca. Dirección: Myrtha García Moreno.

En familia de Florencio Sánchez. Teatro leído. Dirección. El Grillo.

El amor de los cuatro coroneles Peter Ustinov. Teatro leído. Dirección: El Grillo.

Mateo de Armando Discépolo. Teatro leído. Dirección: El Grillo.

El malentendido de Albert Camus. Dirección: El Grillo.

Té y simpatía de Robert Andersen. Dirección: Encarnación Mulhall.

1967

Nuestro Pueblo de Thorton Wilder.  Dirección: Myrtha García Moreno.

Fedra de Miguel de Unamumu. Teatro leído. Dirección: El Grillo.

Nuestro fin de semana de Roberto Cossa. Dirección de Conrado Ramonet.

1968

Ha llegado un inspector  de Prietsley. Teatro leído.  Dirección El Grillo.

Don Juan de Guillermo de Figueiredo. Teatro leído. Dirección: Raúl Alberto Calza, Encarnación Díaz de Mulhall y Héctor Gutiérrez.

Don Juan de Guillermo de Figueiredo. Dirección: Raúl Alberto Calza, Encarnación Díaz de Mulhall y Héctor Gutiérrez.

1969

Yerma de Federico García Lorca. Dirección: Jesús Panero De Miguel.

Figuras poemáticas del Martín Fierro  Adaptación del texto de José Hernández. Dirección conjunta: El Grillo, Kuné Kayá y Peña Pilmaiquen. Trelew.

1970

Los gemelos de José María Paolantonio/ Plauto Dirección: Myrtha García Moreno.

Una ardiente noche de verano de Ted Willis. Dirección: Héctor Tealdi.

Los expedientes de Marco Denevi. Dirección:  Eugenio Filipelli.

Israel, Israel de David Cureses. Dirección: David Cureses.

1971

Muestra Nacional de Teatro Trelew 71

  • Títeres Roberto Espina
  • Improvisaciones premeditadas Roberto Espina
  • Títeres de plazas y caminos Edgar Gonzáles.
  • El sótano (creación colectiva) Grupo Joven de Teatro.
  • Homo Dramaticus de Alberto Adellach. Grupo Otro.
  • Hay que sostener la escalera (creación colectiva) Teatro Estudio Zárate.
  • La excepción y la regla. Bertold Brecht. Teatro de la Fábula.
  • Soledad para cuatro de Ricardo Halac. Grupo ETNE

¿Primero qué?  de  Alberto Adellach. Dirección:  Myrtha García Moreno.

La depresión de Julio Mauricio. Dirección: Myrtha García Moreno.

1972

La palangana de Poncio (Café Concert) Sobre textos de: León Felipe, Violeta Parra, Eduardo Gudiño Kieffer, Nacha Guevara, Bertold Brecht, Tom Lehrer, Armando Tejada Gómez, entre otros.  Dirección: Myrtha García Moreno.

BIBLIOGRAFIA:

Da Passano, Camilo, 1964, Algunas normas básicas sobre interpretación teatral, Chubut: Editorial de la Gobernación.

De Toro, Fernando,1987, Brecht en el teatro hispanoamericano contemporáneo. Buenos Aires; Galerna.

Díaz, Jorge, 1992, “Topografía de un desnudo” en Teatro Chileno Contemporáneo. Antología. España.  Editorial Quinto Centenario.

Dumrauf, Clemente I., 1996, Historia del Chubut. Buenos Aires: Plus Ultra.

Martínez, Tomás Eloy, 2004, La pasión según Trelew. Buenos Aires. Aguilar.

Pellettieri, Osvaldo, 1997, Una historia interrumpida. Buenos Aires. Galerna.

Perea, María Cecilia, 2004 a. Entrevista realizada a Encarnación Díaz de Mulhall el 22/7/04 en la ciudad de Trelew.

____, 2004b, Entrevista realizada a Luis Molina el 23/7/04 en la ciudad de Trelew.

____, 2005a. Entrevista realizada a Myrtha García Moreno (vía correo electrónico) a lo largo del 2005.

____, 2005b. Entrevista realizada a Héctor Gutiérrez el 17/2/05 en la iudad de Trelew.

____, 2005c. Entrevista realizada a Jorge Ruiz el 3/8/05 en Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Revista Teatro 70 n° 8/9, abril/ mayo 1971. Centro Dramático Buenos Aires.

Archivo El Grillo.

Hemeroteca Municipal de Comodoro Rivadavia. Biblioteca Popular de Comodoro Rivadavia.

Hemeroteca Municipal de Trelew. Biblioteca Popular‘Agustín Álvarez’. Trelew.

Hemeroteca Municipal de Esquel. Biblioteca Pública Municipal ‘Nicolás Avellaneda’. Esquel

Notas:

[1] Aunque no lo hemos podido confirmar fehacientemente,  Terke fue dirigido por Rudi Miele.
[2] Beltrán y Encarnación Mulhall llegaron a Trelew en 1958 provenientes de Rosario.  En el Centro Dramático del Litoral, Beltrán participó de las siguientes obras: Una libra de carne de Agustín Cuzzani y Monserrat de Emanuel Robles (Jornada 18/3/67). Según Encarnación por ese tiempo Pedro Asquini se encontraba brindando una asistencia técnica al grupo rosarino. (Perea, 2004ª)
[3] Según programa de mano original. Archivo El Grillo.
[4] En ese tiempo Cureses dictó asistencias técnicas en La Rioja,  General Roca (Río Negro), Chos Malal (Neuquen)  y otras ciudades del interior. (Jornada, 12/5/65)
[5] Berruti, crítico de Clarín,  fue enviado en octubre de 1967 a Trelew y Comodoro Rivadavia por la Subsecretaría de Cultura de la Nación. El Seminario de Teatro de Comodoro Rivadavia, con calificación ‘condicional’ y El Grillo fueron los grupos seleccionados. (Jornada, 27/10/67)
[6] Las críticas de los diarios porteños fueron reproducidas en Jornada, -/11/67.
[7] De las varias notas de agradecimiento publicadas por el grupo transcribimos la siguiente: “Teatro El Grillo agradece: “Deseamos hacer público nuestro agradecimiento a las personas, entidades e instituciones que han hecho posible la realización de Nuestro Pueblo. Creemos que así, de alguna manera, al poner en evidencia las colaboraciones importantísimas que todos nos han brindado, el agradecimiento se hace más cálido y expresivo. Agradecemos a el diario Jornada que una vez más ha publicitado e informado sobre nuestro quehacer, sin retaceos; a LU-20 Radio Chubut, que nos ha permitido en forma desinteresada, llegar hasta el público: a La Voz del Chubut, preocupado por  abundar en noticias sobre nuestro teatro; a la sastrería de la policía de la provincia, que confeccionó gran parte del vestuario; a modas Analí que contribuyó en la confección de todos los sombreros de la ápoca y múltiples detalles del vestuario; a la Municipalidad de Trelew; a Casa Thies,, Casa Nuevo, a la Flia. Pritchard, a la Biblioteca Popular Agustín Álvarez de cuyo apoyo dimos cuenta en una nota especial, a la Iglesia Tabernacl de Trelew, que nos cediera los bancos, a la Sra. Norma Simonet que bocetara los paneles que decoran la sala del teatro, a la Prof. María Elisa García, que colabora en la traducción de la obra y al periodista Manuel Porcel de Peralta quien se ha preocupado siempre de que el público estuviera correctamente informado sobre la marcha de Nuestro Pueblo. Incluimos en este agradecimiento a todas las personas que se han preocupado de alguna forma por ayudarnos. En fin, de todos aquellos que creen en nosotros”. (Jornada, -/5/67)
[8] Desde sus inicios El Grillo fue un grupo abierto, razón por la cual se produjeron constantes incorporaciones.
[9] Excepto aclaraciones, en esta sección todas las citas corresponden al texto dramático de Díaz.
[10] Dirección: Myrtha García Moreno. Asistente de Dirección: Miri Pereira.
Dirección y realización cinematográfica: Jorge Ruiz.11] Si bien las secuencias utilizadas en la obra han desaparecido, Jorge Ruiz nos facilitó el material en bruto sobre el cual creó las imágenes utilizadas en la obra. Entrevista realizada el 3/8/05 en Buenos Aires por C. Perea.
[12]  Conferencia realizada en el marco del “Homenaje. Hace 120 años nació Constantin Stanislavski. Organizada y coordinada por Eugenio Filipelli. Encarnación Díaz de Mulhall participó –bajo el seudónimo de Encarnación Rivas- con la ponencia: “Método de las Acciones Físicas”. La conferencia se realizó el 13/10/  con el auspicio de la delegación Rosario de la asociación Argentina de actores. El material bibliográfico consultado por Encarnación fueron Stanislavski dirige de Toporkov y El método de las acciones físicas de Raúl Serrano.
[13] Primer obra infantil dirigida por Cureses .  (Jornada, 29/6/65)