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Teatro del Mundo

Lo que vemos, lo que nos refleja, lo que nos identifica, lo que nos interpela. Teatro Argentino, Teatro Latinoamericano, Teatro Español... diálogos posibles. Teatro del mundo: miradas, perspectivas, propuestas, hibridaciones, mestizajes, particularidades. Teatro argentino por el mundo, teatro del mundo. Aquí y ahora: lugar de encuentro.

Gerardo Gudiño: actor y director

AUTOR: Entrevista a Gerardo Gudiño (Nueva York)

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Gerardo Gudiño es un actor y director argentino que reside en Nueva York desde 1989. Se recibió como Licenciado en Teatro de la Escuela de Artes de la Universidad Nacional de Córdoba, Argentina, con el Premio Universidad, Mención Especial. En Argentina actuó en obras como La hora en la que no sabíamos nada los unos de los otros, y De todos modos, algún día te ibas a enterar. Dirigió obras como Los justos, y Las criadas. En 1996 ganó la Beca Antorchas para Estudios de Perfeccionamiento en el Extranjero y completó 2 años de entrenamiento intensivo en el Lee Strasberg Theater and Film Institute de Nueva York. Es parte de la compañía de actores de Repertorio Español desde 2001habiendo actuado en roles principales en obras como: Crónica de una muerte anunciada, Bodas de sangre, La vida es sueño (Nominado al Premio ACE), Yerma, Doña Flor y sus dos maridos, La dama duende, Tres obras cortas del Siglo de Oro (Ganador del Premio ACE), Don Quijote, El amor en los tiempos del cólera,  La zapatera prodigiosa, El laurel de Apolo, La Gran Semíramis (Nominado al Premio ACE), La tía Julia y el escribidor (Ganador del Premio ACE y HOLA por Mejor Elenco), Burundanga y Blind Spot. En otros teatros ha actuado en obras como A Place Without Seasons, Loveless Scenes, El huésped vacío (Ganador del Premio HOLA y Nominado al Premio ACE), La cena (Ganador del Premio HOLA por Mejor Elenco), Flor de Lirio, y Checkmate. También ha actuado en operetas como la versión de Peter Brook de Carmen y María de Buenos Aires. Ha dirigido dos obras cordobesas en Nueva York: Inverosímil y Decime qué escuchás. Y ha dirigido otras obras como La terapia, Mi última noche con Rubén Blades y Máscaras afuera. Ha actuado en Argentina, Estados Unidos, Puerto Rico, Ecuador y México. Ha compartido escenarios con actores como Alan Cumming, Mary Testa, Florencia Lozano, Pedro Pascal, Daphne Rubin Vega, Lea Delaria, Selenis Leyva, Denisse Quiñones y Francisco Gattorno.

C.P: : Vinculado a tu formación y a tu profesión, y teniendo en cuenta además que estuviste en Comodoro Rivadavia hace muchos años dando un seminario, me interesaba preguntarte cómo se construye el oficio y la profesión teatral. Creo que en este momento (o a lo mejor siempre fue así) cuesta mucho pensar el teatro como oficio y como profesión. En Chubut las posibilidades de formación están vinculadas exclusivamente con la formación docente y en general lo que uno puede ver es que, si bien, al inicio de la carrera las mayoría de los estudiantes se proyecta en un futuro con un hacer vinculado a la producción teatral, rápidamente opta por dedicar todo su tiempo a la docencia.

Gerardo Gudiño: Obviamente la carrera de teatro es muy particular y no puede compararse con otras carreras (a no ser artísticas también) en términos de formación y proyección laboral. Los caminos son muchos y muy diferentes para cada individuo. Las realidades también cambian desde lo geográfico. En Estados Unidos, donde resido, ser actor es un oficio o profesión muy respetado por la comunidad, aunque también es difícil, como en todos lados, llegar a vivir de esta profesión exclusivamente. En realidad es más posible que la gente que hace teatro pueda dedicarse a la actuación más que a la docencia. Dar clases de actuación es visto como otra profesión diferente y son pocos los docentes que dan clases y actúan a la vez. En mi caso particular, yo daba mucho clases en Argentina, incluso mi idea era estudiar el Método en Nueva York para regresar a Argentina y enseñarlo. Una profesora mía del Instituto Strasberg me dijo que no debía hacer eso, que yo no era docente, sino actor, que debía actuar. Decidí darle una oportunidad a su opinión porque la respetaba mucho, y no me arrepiento. Gracias a ella trabajo mucho como actor y aunque debo realizar otras tareas dentro del teatro para mantenerme, más de la mitad de mis ingresos se los debo al escenario.

C:P: Un punto fundamental para que los grupos se proyecten en el tiempo es la decisión de sostener las obras, generando repertorios. La pregunta es cómo se construye un repertorio, y cómo se proyecta en el tiempo una identidad teatral. ¿De qué cuestiones depende? y ¿Cómo se adaptan esas definiciones en momentos en que la urgencia por decir parece ser la característica principal de estos tiempos?

Gerardo Gudiño: Nuevamente nos encontramos con la brecha de lo geográfico y la cultura diferente. En Argentina existen mucho los grupos de teatro. En Estados Unidos, el equivalente serían las Compañías. La diferencia estriba en la organización, en las Compañías aquí, existen decenas de trabajos pagos que apuntan a sostener la producción anual. El sistema es complejo pero funcional: Las compañías consiguen gran parte de su dinero (casi el 50%) de subsidios de agencias del gobierno (Nación, Estado, Ciudad), de fundaciones de empresas y familias ricas que desgravan impuestos con sus donaciones, y de individuos que aman el teatro y apoyan la actividad con contribuciones. El otro porcentaje proviene de boletería. Al tener esta estructura, te permite realizar tu misión, la cual varía según la Compañía. En donde yo trabajo, Repertorio Español, nuestra misión es presentar lo mejor del teatro hispano, tanto sea de España, Latinoamérica, y de los hispanoamericanos en los Estados Unidos, en idioma español. La modalidad de repertorio casi no se usa actualmente, se trabaja en vez, por temporada. Repertorio Español es uno de los pocos teatros que continúa trabajando con un repertorio rotativo de obras (15 a 17 por año, agregando de 3 a 4 nuevas obras cada año). Repertorio tiene, por su misión, y obviamente por realizar obras en español, una identidad muy específica. Otros teatros, como el Classic Stage Company, realizan clásicos de todo tipo; otros realizan obras de vanguardia; otros de autores emergentes; otros para comunidades específicas, etc. La misión y el público al que apunta, determinan la identidad de una Compañía. Es cierto lo que decís acerca de la urgencia. Últimamente siento como si estuviéramos en una productora express, donde mientras más se haga, mejor, y a veces se sacrifica un poco la calidad de las obras que muchas veces proviene de la investigación, la preparación y el trabajar la prueba y error. A veces extraño eso de Argentina, el tiempo para realizar.

C:P: Siguiendo tu trabajo se puede ver que está Córdoba siempre de una manera u otra, y que han realizado producciones de autores cordobeses. Quería consultarte sobre cómo la recepción del teatro argentino en general y de los autores de provincias, en particular.¿alguna presencia de autores o directores patagónicos?

Gerardo Gudiño: He dictado algunos seminarios en Córdoba y la verdad es que me siento muy a gusto. Es como devolver a mi tierra un poco de lo aprendido fuera y que yo sé que es muy valioso a la hora de sumar herramientas para desarrollar tu trabajo. Lamentablemente mucha gente en Argentina no cree en el Método, aunque son pocos los que conocen en qué consiste exactamente, sobre todo a nivel práctico. El teatro argentino es muy bien visto en los Estados Unidos, sobre todo dentro del circuito hispano. La cultura hispana es tan variada como países latinos hay. El teatro argentino siempre se ha destacado como uno de los más importantes dentro del teatro hispano en general. Es más intelectual, reflexivo y original, en general, que otros teatros latinoamericanos. Eso gusta. El único acercamiento a artistas patagónicos lo tuve con Paulo Brunetti, de Puerto Deseado, Santa Cruz, quien vino a Repertorio junto al argentino Carlos Kaspar, con una obra española, “Poder absoluto” dirigida por otro argentino, Oscar Barney Finn. Excelente obra, dirección y actores. Un lujo de visita. Me gustaría mucho poder traer más obras argentinas a Nueva York. Lamentablemente no depende de mí. Espero algún día poder producir alguna obra de Claudio Tolcachir, de Timbre 4, por ejemplo, quien nos ha visitado varias veces en Repertorio. Actualmente estamos trabajando en la posibilidad de realizar una lectura dramatizada de “La omisión de la familia Cóleman” en Repertorio, con todos actores argentinos residentes en Nueva York. Yo dirigí dos obras cordobesas aquí: “Inverosímil” de Ariel Dávila, y “Decime qué escuchás” de Sol Pereyra. Un par de joyas de la dramaturgia cordobesa. Espero poder continuar dirigiendo más. También me encantaría repetir la experiencia de dar clases en Chubut, de organizar otro seminario, que sería como unos 20 años más después de la primera vez que lo hiciste posible. Sería un honor para mí.

 

Desde el Centro Patagónico de Documentación Teatral agradecemos a Gerardo Gudiño por su excelente predisposición para participar en este espacio de divulgación del Teatro en Patagonia.